CARTA DE LA PRESIDENTA

La Fundación

Carta de la presidenta

Carta de la presidenta

Siempre he tenido una gran inquietud por la infancia y adolescencia, pues son etapas fundamentales en nuestras vidas y de nuestra evolución posterior.

Después de varios años colaborando en proyectos de otras instituciones, decidí crear en 1994 esta Fundación.

La Fundación Alicia Koplowitz nació con el compromiso de intentar desarrollar proyectos que mejoraran la calidad de vida de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

La infancia en riesgo, especialmente la tutelada, fue por sus grandes carencias y especial necesidad la que llenó nuestra preocupación y contenido.

En coordinación con la Comunidad de Madrid, asumimos el reto de la atención integral a niños y adolescentes tutelados, haciendo especial hincapié en el cuidado sanitario y la formación humana y académica.

Durante 25 años hemos tenido la oportunidad de que muchos niños y niñas se hayan incorporado a sus familias y a la sociedad como ciudadanos con muchas de sus carencias solventadas.

También hemos podido iniciar proyectos destinados a paliar el gran vacío de atención que sufre la infancia tutelada al llegar a la mayoría de edad a través de residencias, para que los jóvenes en riesgo pudieran seguir con su formación e integrarse a la sociedad en las mejores condiciones posibles laborales y profesionales.

La Esclerosis Múltiple entró de lleno en nuestros objetivos por la carencia de centros específicos para la atención de esta enfermedad. En el año 2000 iniciamos una compleja colaboración público-privada con la Comunidad y Ayuntamiento de Madrid para construir y donar el primer edificio de España con capacidad para atender a 158 pacientes con diferentes grados de enfermedad. El centro cuenta con una capacidad de atención de 96 plazas de carácter residencial, 32 plazas de Centro de Día y 30 ambulatorias.

Es el primer Centro especializado en Esclerosis Múltiple de estas características, por lo que al mismo tiempo que nace con vocación de Centro Especializado, pretende ser un Espacio de Innovación y Desarrollo, modelo para otros centros, para lo cual está dotado de los últimos avances materiales y tecnológicos. Hoy funciona a pleno rendimiento integrado en la red de recursos sociales de la Comunidad de Madrid y ha servido de referencia para la construcción de otras residencias en España.

La Psiquiatría del Niño y del Adolescente es la especialidad más débil de la sanidad española. La enfermedad mental genera profundos sufrimientos no solo para la persona que la padece, así como a su entorno.

Las dificultades para obtener un diagnóstico adecuado y precoz por la falta de profesionales especializados y el estigma que produce completan el cuadro de impotencia y sufrimiento crónico de los pacientes y sus familias.

En el año 2004 iniciamos un ambicioso proyecto para intentar cambiar esta situación, abriendo tres frentes de actuación:

FORMACIÓN:

Las Becas de Formación Avanzada están dirigidas a Psiquiatras, Psicólogos Clínicos y Pediatras o Neurólogos, para que se formen en Psiquiatría y Psicología del Niño y el Adolescente o en Neuropediatría.

Becas de corta estancia (un año) para Psiquiatras y Psicólogos con el fin de que mejoren sus competencias profesionales.

INVESTIGACIÓN:

Cada año se otorgan ocho Ayudas para investigación en Psiquiatría, Psicología y Neurociencias del Niño y el Adolescente, y en Neuropediatría.

DIVULGACIÓN Y SENSIBILIZACIÓN:

Con el Libro Blanco de la Psiquiatría Infanto Juvenil quisimos poner en el mapa el déficit de esta especialidad.

Cada año se celebran unas Jornadas Científicas que constituyen un encuentro entre especialistas internacionales y con profesionales españoles de la sanidad, educación y servicios sociales.

A lo largo del año se publican artículos tanto clínicos como científicos en importantes revistas de la especialidad.

Uno de los objetivos de estos años de trabajo es que la especialidad de Psiquiatría del Niño y Adolescente sea reconocida definitivamente en España y que forme parte del programa académico de la carrera de medicina, ya que solo Bulgaria, Lituania y España no la tienen reconocida como tal y que los progresos de la profesión y de la ciencia lleguen lo antes posible para mitigar el dolor de los enfermos y sus familias.

Muchas gracias,

Alicia Koplowitz

Presidenta